Tras visita al solar y observar las cualidades del entorno, se plantea una construcción que ponga en valor los condicionantes existentes, intentando aprovechar la fuerte pendiente del solar para abrirse a las vistas y a la mejor orientación.

Se intenta en todo momento adaptarnos lo más posible a la parcela para que los costes de movimientos de tierras y muros sean los menos posibles, aunque debido a la fuerte pendiente que tiene el solar en las dos direcciones será necesario la construcción de algunos muros de contención con las parcelas contiguas.

Se plantea como estrategia de partida aparatar el desnivel existente, permitiendo de esta manera tener distintos planos horizontales en los que poder desarrollar las partes del programa, adaptándose a la topografía y permitiendo segregar diferentes zonas según el grado de privacidad.

El acceso al solar se sitúa a la cota +3.50, la más alta que nos permite la calle por la esquina suroeste, y de esta manera crear una primera plataforma a nivel +4.50 que posiciona la parcela sobre la calle y se abra a las vistas, en ésta se coloca la piscina de la vivienda disfrutando del mejor soleamiento. Así el acceso a la vivienda se hace más controlado y de modo lateral, pudiendo desarrollar una rampa para los coches y una escalera muy tendida que nos lleva a la segunda parata, a la cota +5.50, cota en la que se coloca estratégicamente la vivienda.

La construcción se retranquea en la medida de lo posible de la calle para liberar la mayor parte de la parcela en la mejor situación de soleamiento y como relación directa entre la planta baja y el paisaje.

Se crea una tercera parata a la cota +8.50 en la parte de atrás de la parcela para producir un tercer escalón en la contención de tierra que se pretende hacer. Este nivel se proyecta como una terraza natural mucho más privada, de acceso totalmente restringido, que separa la vivienda de las otras parcelas medianeras.

La parcela por lo tanto queda dividida y urbanizada en estos tres niveles, de manera que la vivienda se sitúa en una cota intermedia que nos permite disfrutar de todo el entorno, y optimizar el uso de los espacios libres de la parcela. De esta manera tanto el acceso, como los espacios libres y la piscina aprovechan el desnivel para situarse en las mejores condiciones, permitiendo que el garaje y las instalaciones se desarrollen a cota de la vivienda de una manera natural en un volumen abierto y semienterrado anexo.

La idea de la casa es hacer un prisma (la planta de dormitorios) que flota sobre la planta inferior, volando sobre ésta para generar el porche delantero.

La vivienda se concibe como un juego de volúmenes limpios en el que la planta baja en la que se sitúa la parte más pública forma un zócalo totalmente protegido por el prisma neto que vuela en todo su perímetro formando la planta alta, en la que se desarrolla la parte más privada de la vivienda.  La intención que se manifiesta en toda la construcción es la de abrirse al paisaje y las vistas de una manera protegida, produciendo espacios de sombra intermedios, como son el porche de la planta baja y la terraza de planta primera, que permitan controlar y proteger la incidencia del soleamiento.

La planta baja es el corazón de la vivienda, en ella se sitúan los espacios más públicos y de más uso, por eso se concibe como un único gran espacio que se puede segregar en otros más pequeños, y desde el cual se tiene una relación directa con toda la vivienda, bien sea con la parcela a través del porche o con la planta primera  mediante una doble altura que comunica visualmente el estudio de la planta alta con el salón.

La planta segunda forma un volumen limpio, una pieza exenta que protege la planta baja, en la que se sitúa la parte más privada de la vivienda, separando de una manera clara las distintas áreas del programa.